Ya se oyen y se ven las formaciones de grullas cruzar el cielo, emigrando a lugares más fríos.

No hay mejor síntoma de que llega el buen tiempo.

Un pequeño dato:

En la última semana del mes de octubre y primeros días de noviembre las grullas efectúan su migración hacia España y el norte de África. La ruta que siguen invariablemente es una ancha banda de unos cientos de kilómetros que atraviesa Europa, alcanzando España por el Pirineo occidental. En el mes de marzo utilizan el mismo camino para regresar a sus zonas de cría en el norte de Europa y Rusia.

 

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